En muchas organizaciones, el auge del trabajo en remoto está impulsando la productividad y el compromiso, a la vez que ahorra una cantidad significativa de dinero. A pesar de estas ventajas, no a todos les resulta más fácil el trabajo con estos cambios. Tomemos como ejemplo a los equipos de TI, que tienen la tarea de garantizar que sus compañeros en remoto hagan lo correcto, de la manera correcta y con el equipo adecuado. ¿Por qué es esta tarea todo un reto? El problema se reduce a esto: los empleados en remoto quieren comodidad, pero los profesionales de TI quieren garantizar el cumplimiento normativo. Lo primero es una preferencia deseable, mientras que lo segundo es un requisito fundamental.
Para ayudar a los equipos de TI a llevar a cabo sus responsabilidades críticas de gobernanza, nos gustaría compartir las siguientes siete buenas prácticas de seguridad para ayudar a los empleados en remoto:
Instale software de gestión de escritorio remoto
Como comentamos en nuestro blog hace unos meses, el software de gestión de escritorio remoto permite a los equipos de TI acceder y controlar un ordenador o escritorio remoto desde otro dispositivo, independientemente de la ubicación. Con este acceso remoto, los equipos pueden llevar a cabo una serie de tareas y actividades (por ejemplo, gestionar ficheros o registros, ejecutar programas) como si estuvieran físicamente presentes. Los equipos también pueden usar integraciones para lanzar tecnologías y herramientas como RDP, Citrix, VMware, Web, VPN, SSH, Telnet, FTP, FTPS, SFTP, etc. Algunas soluciones de software de gestión de escritorio remoto más sofisticadas también pueden:
- Almacenar y gestionar contraseñas, credenciales y cuentas privilegiadas en una bóveda de contraseñas.
- Ofrecer informes detallados para permitir la visibilidad y una mejor gestión de acceso a cuentas privilegiadas.
- Ofrecer acceso móvil y sin conexión para aliviar la carga administrativa.
Instale herramientas de seguridad para endpoints
Como mínimo, las herramientas de seguridad para endpoints deben incluir actualizadores de software, antivirus y cortafuegos de red tanto para los endpoints como para las redes domésticas. También recomendamos que las pymes utilicen una imagen estándar para los dispositivos remotos y activen las actualizaciones automáticas de todas las aplicaciones y programas, especialmente el software de seguridad.
Implemente la autenticación multifactor (MFA)
La MFA es una capa adicional de seguridad que exige a los empleados en remoto verificar su identidad proporcionando sus credenciales de inicio de sesión, junto con otra información adicional. Aunque la MFA no es 100 % segura, es muy superior a usar solo contraseñas, incluso contraseñas seguras, para proteger las cuentas.
Establezca una visibilidad completa de la red
Los equipos de TI deben identificar y verificar quién realiza trabajo en remoto, qué dispositivos se utilizan y a qué aplicaciones críticas se accede. Un informe reciente de la empresa de TI Auvik reveló que, aunque el 86 % de los encuestados da soporte a una plantilla en remoto, solo la mitad realiza supervisión de SaaS y de la nube o gestión de Wi-Fi, componentes esenciales de la nueva red empresarial en el mundo híbrido actual.
Instale VPN o establezca un gateway just-in-time
Una VPN, o mejor aún, un gateway just-in-time (JIT), es una herramienta crucial para los empleados en remoto que acceden a activos internos y en la nube. ¿Por qué es un gateway JIT una opción superior? Los servidores VPN, aunque beneficiosos para la seguridad (si bien, al igual que la MFA, no son 100 % infalibles), son notoriamente difíciles de implementar, y los clientes VPN degradan el rendimiento de la red al canalizar todo el tráfico a través de la red privada. Y aunque las ventajas puedan superar a los inconvenientes en las grandes redes corporativas, las VPN no son ideales para las redes aisladas más pequeñas que suelen tener las pymes.
Como alternativa, un gateway JIT permite un acceso seguro a redes segmentadas, tanto internas como externas, a las que se debe acceder bajo demanda con la autorización adecuada. Con un gateway JIT, los equipos de TI pueden generar un seguimiento y una auditoría detallados de las sesiones, y eliminar la necesidad de actualizar continuamente las reglas de VPN y cortafuegos para conceder acceso temporal. Al mismo tiempo, los empleados en remoto pueden disfrutar de un acceso ininterrumpido sin ninguna pérdida de velocidad. Para conocer con más detalle las ventajas de un gateway JIT frente a una VPN, consulte este caso práctico.
Utilice un sistema de uso compartido de ficheros seguro
Los sistemas de uso compartido de ficheros seguros basados en la nube eliminan la necesidad de que los empleados en remoto transmitan ficheros a través de correos electrónicos sin cifrar, que pueden ser interceptados por hackers. Como ventaja adicional, un repositorio centralizado para almacenar ficheros resulta cómodo y eficiente para los empleados en remoto, que no tienen que perder tiempo buscando documentos perdidos ni lidiar con la confusión del control de versiones.
Aborde la TI en la sombra
La TI en la sombra es el uso de hardware, software y/o servicios en la nube sin el conocimiento ni la aprobación del equipo de TI. Un estudio de Gartner reveló que, en 2022, el 41 % de los usuarios finales obtuvo, modificó o creó tecnología al margen de la visibilidad del equipo de TI. Y una encuesta de la plataforma de análisis tecnológico Capterra reveló que el 57 % de las pymes ha detectado actividades de TI en la sombra de alto impacto.
Teniendo esto en cuenta, se aconseja a los equipos de TI que no se limiten a detectar y eliminar la TI en la sombra. También deben tratar de entender por qué algunos usuarios finales incumplen las normas. Por ejemplo, algunos pueden estar infringiendo las reglas por necesidad, porque tienen que realizar su trabajo y las herramientas y controles existentes se lo dificultan (o quizás se lo impiden). Otros puede que no sepan que ciertas herramientas están disponibles, o cómo funcionan. Y otros puede que ni siquiera se den cuenta de que están incumpliendo las normas. Mantener abiertas las líneas de comunicación y entender no solo QUÉ hacen los usuarios finales, sino POR QUÉ lo hacen, resulta valioso para todos.
La conclusión
Los profesionales de TI no pueden confiar en un manual anterior a la pandemia para garantizar que todos los empleados en remoto sean seguros y cumplan la normativa. La explosión de empleados en remoto (se estima que el 41 % de todos los empleados a tiempo completo trabaja desde casa o en modalidad híbrida) ha ampliado enormemente la superficie de ataque y ha incrementado exponencialmente el número de posibles vulnerabilidades y vectores de amenaza. Sin embargo, lo que no ha cambiado (y, por desgracia, nunca cambiará) es que los usuarios finales siguen siendo el eslabón más débil en lo que ahora es una cadena de seguridad más larga y más frágil.
Las buenas prácticas descritas anteriormente contribuirán en gran medida a que los equipos de TI refuercen la seguridad, garanticen el cumplimiento normativo y mantengan a su plantilla de empleados en remoto productiva, colaborativa, eficiente y, sobre todo, ¡segura!
