La rueda. La imprenta. El teléfono. La bombilla. Internet. ¡LA CERVEZA! Estos son solo algunos de los productos más trascendentales de la historia que han transformado y enriquecido el mundo.
Y luego, en el extremo opuesto del espectro, hay algunos productos tan asombrosamente mal concebidos que nos hacen preguntarnos: «¿En qué estaban pensando?».
Aquí tiene 7 ideas de productos terribles que nunca deberían haber visto la luz:
1. Bálsamo labial de Cheetos

A mucha gente en todo el mundo le encantan los Cheetos. Pero ¿les gustan TANTO como para querer llevar el sabor a queso en los labios todo el día? Pues bien, en 2005 Frito-Lay pensó que la respuesta era un rotundo sí, y por eso lanzó un bálsamo labial con sabor a Cheetos. No es de extrañar que el producto no conectara con los consumidores, que preferían que su bálsamo labial supiera y oliera a sabores conocidos como vainilla, cereza, menta, naranja, etc. Hasta el propio Chester Cheetah probablemente pensó que era una idea realmente pésima.
2. Platos congelados de Colgate

En 1982, Colgate presentó una línea de platos congelados. ¿El problema? Los consumidores no podían evitar imaginar que la comida sabría a pasta de dientes (ni siquiera Homer Simpson querría comerse una lasaña de ternera con sabor a menta fresca). En Colgate deberían haber previsto este problema, pero no lo hicieron. Por desgracia, la línea de productos murió. Pero bueno, no se compadezca demasiado de Colgate: actualmente es la marca de pasta de dientes número uno del mundo, con un valor estimado de 15.600 millones de dólares estadounidenses.
3. «Clippy», el asistente de Office de Microsoft

En la década de 1990, existía un ODIO PRÁCTICAMENTE UNÁNIME hacia «Clippy», el molestísimo asistente de MS Office que aparecía continuamente cada vez que creía que un usuario necesitaba ayuda. La intención era bastante buena (siempre está bien ser útil). Pero la ejecución fue pésima. Microsoft recibió una cantidad enorme de comentarios negativos y, en Office 2007, Clippy fue finalmente, y para alivio de todos, eliminado.
4. Ketchup EZ-Squirt de Heinz

Heinz es, sin lugar a dudas, la marca de ketchup más popular del mundo. Pero, a veces, incluso los más grandes y mejores cometen errores. He aquí el ketchup EZ-Squirt de Heinz. Lanzado en el año 2000 y disponible en verde, morado y turquesa, la idea era hacer que el ketchup fuera más divertido y atractivo para los niños. Tras seis años de pésimas ventas y burlas en el mercado, el producto fue retirado. (Heinz afirma que este final, tras unos años, formaba parte del plan desde el principio, pero ¿será cierto?).
5. Twitter Peek

¿Alguna vez se ha dicho a sí mismo: «Mmm, ¿sabe qué es lo que REALMENTE necesito en mi vida? Un dispositivo móvil que ÚNICAMENTE me permita enviar y recibir tuits, y que solo me muestre una vista previa de 20 caracteres»? Por supuesto que no. Pero en 2009, eso no impidió que en Twitter marcaran ambas casillas con el TwitterPeek. Como era de esperar, fue duramente criticado por los consumidores y desapareció.
6. Gerber Singles

Bien, admitámoslo: todos los padres, en algún momento, han decidido que la comida para bebés tiene un aspecto y un olor bastante buenos (sobre todo después de un día largo y agotador), y a veces la cuchara de puré de guisantes o de manzana acaba en su boca en lugar de en la del bebé. No hay nada de vergonzoso en ello. Pero SÍ que hay mucha vergüenza en Gerber Singles. Lanzado en 1974, se trataba —aunque parezca mentira— de una línea de comida para bebés destinada a adultos. Entre los sabores se incluían ternera al borgoña y delicia de arándanos. Los consumidores no lograron superar el envase (¿puede culparlos?), y Gerber Singles acabó en el basurero de la historia.
7. Ropa interior desechable de Bic

Hemos dejado para el final la que podría ser la peor idea de producto de todos los tiempos: la ropa interior desechable de Bic para mujeres. Sí, todos hemos estado alguna vez en situaciones en las que tener un segundo par de ropa interior habría sido de gran ayuda. Pero la idea de llevar ropa interior con el propósito expreso de desecharla después es otra cuestión muy distinta. No tardó mucho en que esta línea de productos acabara, precisamente, desechada.
El fracaso no siempre es malo
Nos lo hemos pasado bien repasando algunas de las peores ideas de productos de todos los tiempos. Aun así, en cierto modo debemos respetar el hecho de que estas empresas se arriesgaron e intentaron hacer algo exitoso. Al fin y al cabo, la vida consiste en asumir riesgos y obtener recompensas, y eso significa que el fracaso forma parte del proceso. Piense que Thomas Edison, el inventor de la bombilla, es responsable de varios fracasos de producto verdaderamente épicos. Y, sin embargo, ¿dónde estaríamos sin su ingenio y perseverancia? Como dijo Bruce Lee: «No teman al fracaso; no es el fracaso, sino apuntar demasiado bajo, lo que constituye el verdadero delito. En los grandes intentos, incluso fracasar resulta glorioso». (Cierto es que lanzar ropa interior desechable no puede considerarse un «gran intento», ¡pero el consejo sigue siendo esencial e inspirador!).
¿Qué productos forman parte de su «salón de la infamia»?
¿Hay algún producto que haya visto o usado a lo largo de los años que le haya hecho pensar: «Vaya, esto sí que es una idea espectacularmente mala»? Coméntenoslo más abajo. ¡Siempre hay espacio para añadir más productos mal concebidos al salón de la infamia!

Laurence Cadieux