En nuestra parte del mundo, millones de niños han vuelto recientemente al colegio para aprender lo esencial de cara a una carrera y una vida exitosas. Pero hay una asignatura que normalmente no se incluye en el temario, aunque sin duda debería estarlo, dado lo importante y trascendental que se ha vuelto: la ciberseguridad.
Como parte de nuestra campaña para conmemorar el Mes de la Concienciación sobre Ciberseguridad en octubre, a continuación le ofrecemos 7 consejos para ayudar a los padres a enseñar a sus hijos a mantenerse seguros en línea:
1. Explique qué es realmente la información privada
Lo primero que deben hacer los padres es ayudar a sus hijos a entender qué es realmente la «información privada» en el panorama digital actual. La lista incluye (pero no se limita a) información como su nombre, dirección, número de teléfono, fecha de nacimiento y detalles sobre su trabajo a tiempo parcial. Para los niños, estos pueden parecer detalles aburridos e inofensivos. Pero para los ciberdelincuentes, pueden ser pistas y claves que, en última instancia, les ayuden a vulnerar cuentas, robar identidades e incluso establecer historiales crediticios en nombre de sus jóvenes e incautas víctimas.
2. Revise y configure los ajustes de privacidad
Los padres deben revisar y configurar los ajustes de privacidad de las distintas aplicaciones y programas del dispositivo de sus hijos. Tenga en cuenta que algunos niños (especialmente los adolescentes) no estarán contentos con lo que consideran una violación «escandalosa, vergonzosa e indignante» de su privacidad. En ese caso, los padres deben dedicar tiempo a repasar con sus hijos las opciones y ajustes de privacidad, y a explicar por qué es necesario tomar ciertas decisiones.
3. Explique que normalmente es imposible eliminar algo de internet
A la hora de escribir una redacción o un relato corto, los niños pueden eliminar fácilmente la información que no les convence (como cuando, tras pensarlo mejor, se dan cuenta de que referirse a Beethoven como «the dope goat sigma, periodt» probablemente no le hará mucha gracia a su profesor). Sin embargo, en las redes sociales, los foros y otros rincones de internet, los niños deben entender que borrar algo puede ser imposible. E incluso en los sitios donde sí es posible eliminar una publicación, para entonces la información ya podría haber sido vista y guardada por otros.
4. Enséñeles los riesgos del Wi-Fi no seguro
La buena noticia es que hoy en día los puntos de acceso Wi-Fi parecen estar en todas partes: cafeterías, restaurantes, tiendas e incluso algunos espacios al aire libre como parques y zonas infantiles. Pero la mala noticia es que prácticamente todos estos puntos de acceso son inseguros. Lo ideal sería que los padres simplemente dijeran a sus hijos que el Wi-Fi no seguro está prohibido. Pero en la práctica, es poco probable que esto funcione, especialmente si los niños ven que todos sus amigos se conectan y quieren sentirse parte del grupo. Por ello, lo mejor que pueden hacer los padres es volver a los consejos 1, 2 y 3, y ayudar a sus hijos a entender la enorme importancia de proteger su información privada.
Ahora bien, antes de continuar, conviene comentar brevemente un tema relacionado: las VPN. Algunos padres pueden pensar que instalar una VPN fiable en los dispositivos de sus hijos, y enseñarles cuándo y cómo usarla, es una buena forma de reducir los riesgos de usar Wi-Fi no seguro. Hay algo de verdad en ello. Sin embargo, también existe un gran problema: los niños que usan una VPN normalmente podrán eludir las restricciones impuestas por puntos de acceso Wi-Fi legítimos aunque no seguros, como los del colegio, la biblioteca o el club. Los padres que finalmente decidan instalar una VPN (y, por cierto: deben ser los padres quienes elijan e instalen la VPN, ¡nunca los hijos!) también deben asegurarse de que sus hijos la usen correctamente.
5. Recompense a los niños por mantener sus dispositivos seguros
Los padres pueden enseñar con diligencia a sus hijos a estar seguros en línea, y los niños pueden seguir estas instrucciones con esmero. Por desgracia, esto puede no servir de nada si los niños dejan su dispositivo en el centro comercial (o en cualquier otro lugar) y este cae en las manos equivocadas. Los padres deberían adoptar dos tácticas al respecto. Primero, deben recordar regularmente a sus hijos que protejan su dispositivo en todo momento y que nunca, bajo ninguna circunstancia, lo dejen desatendido, ni siquiera unos segundos. Segundo, deben recompensar a sus hijos por ser responsables y cuidar bien su dispositivo (y otros objetos caros o difíciles de reemplazar). Numerosos estudios han confirmado que el refuerzo positivo fomenta el buen comportamiento en los niños.
6. Explique los peligros del phishing
Los ciberdelincuentes atacan cada vez más a los niños con campañas de phishing (por ejemplo, enlaces falsos y notificaciones emergentes que parecen reales y atractivas). Algunos de los engaños más habituales incluyen: estafas de compras en línea, concursos falsos, cuestionarios en línea, estafas de captación de talento, estafas de transferencia de dinero, estafas relacionadas con videojuegos en línea y estafas de productos «gratuitos». Además, los adolescentes mayores que se preparan para graduarse en secundaria pueden ser objetivo de tentadoras estafas de ayuda financiera.
Para hacer frente a esto, los padres deben ayudar a sus hijos, con claridad, cuidado y paciencia, a entender qué son las campañas de phishing y por qué existen. A continuación, deben reforzar la seguridad de la cuenta de correo electrónico de sus hijos, de modo que todos los enlaces queden inactivos y no se puedan descargar archivos adjuntos. Si esto no es viable (por ejemplo, si el hijo está trabajando en una tarea legítima del colegio, un club u otra actividad que requiera hacer clic en enlaces o descargar archivos adjuntos), los padres deben enseñarles a reconocer y evitar los enlaces o archivos adjuntos de aspecto sospechoso, o mejor aún, pedirles que consulten con un adulto responsable antes de hacer clic en nada.
7. Haga que aprender sobre ciberseguridad sea divertido
Los riesgos y las consecuencias del robo de identidad son aterradores, y los padres deben transmitir esa gravedad, o de lo contrario es poco probable que sus hijos se muestren atentos e interesados. Sin embargo, los padres también deberían procurar que aprender sobre ciberseguridad sea divertido. Existen varios juegos en línea gratuitos que enseñan lecciones importantes de ciberseguridad de una forma entretenida e imaginativa. Algunas opciones son:
Todos ellos son, en general, adecuados para niños más pequeños, aunque es probable que muchos adolescentes —e incluso muchos adultos— encuentren estos juegos informativos, entretenidos y útiles. Existen cientos de juegos de ciberseguridad disponibles (tanto de pago como gratuitos). Los padres deberían investigar las distintas opciones para determinar cuál funcionará mejor para sus hijos.
Consejo extra para padres: reduzca el «sharenting»
Para terminar, es momento de centrar la atención en los padres, no en los hijos.
A muchos padres les encanta compartir fotos y vídeos de sus hijos en las redes sociales. ¿Y quién puede culparlos? Los niños son una fuente inagotable de momentos especiales, hitos únicos en la vida y (sobre todo los más pequeños) situaciones desternillantes.
Sin embargo, los expertos instan a los padres a moderar el «sharenting» (un término derivado de «parenting» —crianza— y «sharing» —compartir— en el contexto de las redes sociales). El impacto puede ser bastante negativo si hace que los niños sean más vulnerables al robo de identidad y al acoso. E incluso si ninguno de estos problemas llega a producirse, el exceso de publicaciones puede mermar la capacidad del niño para contar su propia historia a medida que crece. Personas totalmente desconocidas a las que conozca por primera vez (en línea o en persona) podrían ya conocer detalles íntimos o vergonzosos sobre él.
¿Significa esto que los padres deben dejar por completo de publicar fotos y anuncios sobre los cumpleaños de sus hijos, sus logros deportivos, sus recitales de piano, etc.? No necesariamente. Más bien significa que los padres deben ser conscientes de los riesgos. The Cleveland Clinic recomienda que los padres se planteen estas preguntas antes de publicar cualquier cosa relacionada con su hijo:
- ¿Cuál es el contenido?
- ¿Por qué lo estoy publicando?
- ¿A quién va dirigido?
- ¿He configurado los permisos en consecuencia?
- ¿Es mi hijo lo bastante mayor para entender el concepto de huella digital? Si es así, ¿he obtenido su consentimiento? Si no lo es, ¿creo que le gustaría ver esto cuando sea mayor?
- ¿He eliminado cualquier información identificativa?
- ¿Podría alguien usar este contenido para hacer daño a mi hijo?
- ¿Me molestaría perder la propiedad de este contenido, o que la plataforma en la que lo publico lo use para sus propios fines?
- ¿Estoy compartiendo algo que resultaría inapropiado o vergonzoso si lo supiera un desconocido, una futura pareja, un comité de admisión universitaria o un futuro empleador de mi hijo? Los estudios han revelado que el 90 % de los empleadores revisan la huella en redes sociales de los posibles candidatos, y que el 79 % ha rechazado a algún candidato por lo que ha encontrado.
Y si existe cualquier preocupación o duda, el consejo está claro: ¡no lo publique!
¿Cuál es su consejo?
Esperamos que estos consejos ayuden a los padres a mantener a sus hijos seguros en línea, tanto ahora como en el futuro. ¡Ahora le cedemos el micrófono a usted!
¿Qué ha probado con sus hijos que haya funcionado, y qué no? ¿Qué normas tiene establecidas? ¿Cuáles cree que son las mayores amenazas que acechan a los niños?
Deje su comentario más abajo. Ser padre o madre es difícil (¡especialmente hoy en día!), y todos podemos beneficiarnos de sus consejos, su experiencia y su sabiduría.

Laurence Cadieux