Durante años, las estrategias de ciberseguridad se construyeron en torno a los perímetros de red: cortafuegos robustos, una VPN bien configurada y algunas reglas de acceso se consideraban suficientes para mantener segura a una organización. Hoy en día, ese modelo está obsoleto. Con el auge de los servicios en la nube, el trabajo remoto, las aplicaciones SaaS y una plantilla constantemente móvil, el perímetro tradicional sencillamente ya no existe.
En 2025, el verdadero perímetro de seguridad es la identidad.
Y para las pymes, en realidad es una buena noticia: reforzar la seguridad de la identidad suele ser más accesible, más rápido de implementar y más rentable que intentar reforzar defensas complejas centradas en la red.
Por qué la identidad ocupa ahora el centro
Los datos recientes del sector hacen que este cambio sea innegable:
- Más del 97 % de los ataques a la identidad implican intentos sencillos basados en contraseñas.
- Los infostealers (ladrones de información) se utilizan ahora como herramientas de acceso inicial.
- Los atacantes casi siempre tienen como objetivo las cuentas, no la infraestructura.
En resumen: los ciberdelincuentes prefieren iniciar sesión antes que forzar la entrada.
Las organizaciones que controlan estrictamente las identidades, los privilegios y los accesos cuentan ahora con una clara ventaja, incluso con equipos de seguridad reducidos.
El reto de las pymes: complejidad frente a recursos limitados
Las pymes suelen enfrentarse a dos problemas recurrentes:
- Demasiadas cuentas privilegiadas permanentes, a veces creadas de forma «temporal» pero que se mantienen indefinidamente.
- Falta de centralización de identidades, lo que provoca accesos dispersos, escasa supervisión y una auditabilidad deficiente.
Estos entornos son objetivos prioritarios. Una sola identidad comprometida puede dar a un atacante acceso a servidores, aplicaciones en la nube, herramientas remotas o servicios críticos.
¿La buena noticia? No necesita un SOC de 30 personas para recuperar el control.
Tres prioridades prácticas para reforzar la identidad como perímetro
1. Reduzca la exposición de las cuentas privilegiadas
El objetivo no es bloquearlo todo, sino garantizar que las cuentas con altos privilegios:
- solo se utilicen cuando sea necesario,
- no dependan de contraseñas compartidas estáticas,
- nunca circulen entre usuarios.
El privilegio debe ser temporal, no permanente.
2. Centralice y audite todas las rutas de acceso
La proliferación de herramientas y las credenciales dispersas son grandes riesgos de seguridad. Centralizar el acceso (RDP, SSH, bases de datos, SaaS, cargas de trabajo en la nube) le permite:
- sustituir las contraseñas visibles por una inyección de credenciales segura,
- mantener registros de auditoría completos (quién accedió a qué, cuándo y con qué privilegio),
- eliminar de una vez por todas las rutas de acceso obsoletas o no gestionadas.
Este es uno de los logros más rápidos que pueden alcanzar las pymes.
3. Implemente una autenticación multifactor resistente al phishing y aplíquela en todas partes
Muchas pymes implementan la MFA solo para los administradores… pero a los atacantes eso les da igual. Hoy en día:
- cada cuenta es un posible punto de entrada,
- cualquier proveedor de identidad puede ser objetivo de un ataque,
- cualquier token de sesión robado puede abrir la puerta a una brecha grave.
Implementar una MFA robusta (FIDO2, claves de acceso) da resultados inmediatos.
Cómo ayuda Devolutions a reforzar este perímetro centrado en la identidad
Una de las mayores ventajas de Devolutions es ofrecer un ecosistema diseñado para un mundo centrado en la identidad, sin el coste, la complejidad ni la sobrecarga de las plataformas empresariales.
- Remote Desktop Manager + Devolutions Cloud / Devolutions Server → Acceso centralizado + inyección de credenciales segura + gobernanza.
- Devolutions PAM → Elevación temporal de privilegios, rotación de contraseñas, bóvedas modernas, aprobaciones y auditoría completa.
- Devolutions Gateway → Acceso RDP/SSH sin exposición pública, sin VPN pesadas y con control granular.
Juntas, estas soluciones ayudan a los equipos pequeños a:
- reducir su superficie de ataque,
- eliminar los accesos no gestionados,
- aplicar límites de privilegios,
- obtener la visibilidad y la disciplina operativa que necesitan con urgencia.
Conclusión
El perímetro de seguridad ya no es un muro alrededor de la red, ahora rodea cada identidad. Para las pymes, este cambio no es una carga, sino una oportunidad. Al centrarse en las identidades, los accesos y el control de privilegios, incluso los equipos pequeños pueden alcanzar una postura de ciberseguridad madura, resiliente y sostenible.
Las organizaciones que adopten esta mentalidad centrada en la identidad estarán mucho mejor posicionadas para resistir los ataques actuales, y todo lo que venga después.



Laurence Cadieux
Mathieu Morrissette