El 4 de mayo es un día especial para los fans de Star Wars de todo el mundo. También es una fecha importante aquí en Devolutions (aunque, de momento, nadie se ha presentado a trabajar disfrazado de Chewbacca…).
A lo largo de los años, hemos celebrado esta fecha tan señalada de diferentes maneras. Por ejemplo, hemos compartido 10 datos curiosos y divertidos sobre Star Wars, publicado una línea temporal cronológica completa de la historia de Star Wars, creado un desafiante cuestionario sobre Star Wars y, el año pasado, enumeramos 10 frases clásicas de Star Wars que se aplican a la vida en TI.
Este año, estamos encantados de presentar otra entrega de nuestra saga del 4 de mayo: un repaso a seis lecciones de ciberseguridad que podemos aprender de Star Wars.
Así que le invitamos a poner música épica de Star Wars (como esta preciosa selección), a acomodarse, servirse un vaso de leche azul y a acompañarnos en esta lección de la mano de George Lucas y compañía.
1. La segmentación de red es imprescindible
Incluso cuando la vemos por décima (o centésima) vez, todos aplaudimos en «Una nueva esperanza» cuando R2D2 vulnera la red imperial de la Estrella de la Muerte y, básicamente, obtiene acceso total a casi todo. Bueno, la mayoría aplaudimos. Los profesionales de la ciberseguridad entre nosotros se estremecen, porque en lo único en lo que pueden pensar es en la falta de segmentación de red.
La lección aquí es que las organizaciones deben establecer un acceso seguro y Just-in-time a los recursos dentro de redes internas y externas segmentadas. De lo contrario, esos recursos bien podrían estar custodiados por un pastor de nerfs al que ni siquiera atenderían en la cantina de Mos Eisley.
2. Considere la gestión de parches una prioridad absoluta
¿Recuerda ese pequeño defecto en la primera Estrella de la Muerte? Sí, ese pequeño agujero de dos metros, más o menos del tamaño de una rata womp, que, si se disparaba contra él, destruiría un arma capaz de aniquilar planetas y que costó unos 850 billones de dólares construir. Piense en esa debilidad como un fallo sin parchear que los hackers pueden —y en muchos casos van a— explotar: el 60 % de las brechas de seguridad se deben a vulnerabilidades sin corregir.
La lección aquí es que las organizaciones deben considerar la gestión de parches una prioridad absoluta. Existen múltiples herramientas de terceros disponibles, desde las que envían notificaciones push cuando hay nuevos parches disponibles, hasta soluciones más sofisticadas que pueden configurarse para escanear, descargar e instalar parches automáticamente en horarios programados.
3. Utilice passkeys para resistir el phishing
Gracias al talento de «Andor» (por cierto, la temporada 2 ya cuenta con un 96 % de aprobación de la crítica en Rotten Tomatoes), muchos fans de Star Wars están viendo o revisitando «Rogue One», y disfrutándola aún más. Excepto, eso sí, los profesionales de la ciberseguridad, que no pueden evitar preguntarse: ¿es que en una galaxia muy, muy lejana nadie recibe una formación básica en ciberseguridad?
Sin duda, es muy entretenida, pero esta película es un caso de estudio sobre cómo caer víctima de ataques de phishing. Piense en lo fácil que le resultó a Cassian merodear junto a un droide imperial y pasar desapercibido entre los soldados imperiales. O en lo sencillo que fue para Cassian y Jyn vestir uniformes imperiales y moverse libremente por la base de Scarif. Y, por supuesto, no podemos pasar por alto que Bodhi utilizara un código de autenticación para hacer pasar su nave por un puesto de control de seguridad. Podríamos seguir (pero no lo haremos, porque no queremos que los profesionales de ciberseguridad que lean esto empiecen a gritar).
La lección aquí es que las organizaciones deben implementar passkeys, que frustran los intentos de phishing gracias a los protocolos de comunicación criptográfica que se emplean durante los desafíos de autenticación. Según la Fast Identity Online (FIDO) Alliance, las passkeys son actualmente la única opción práctica resistente al phishing.
Para saber más, lea este magnífico artículo de Adam, experto en la materia de Devolutions, que explora los orígenes, el funcionamiento y las aplicaciones prácticas de las passkeys. Adam destaca el papel de las passkeys en el avance hacia métodos de autenticación seguros y fáciles de usar. Además, explica cómo Devolutions ha integrado la autenticación mediante passkeys en varios de sus productos.
4. Construya su base de ciberseguridad sobre el principio de mínimo privilegio (POLP) y la confianza cero
Sí, lo entendemos: ver a Cassian Andor reprogramar a K-2SO fue emocionante, y fue genial cuando R2D2 finalmente abrió las puertas del búnker del generador de escudos en Endor. Pero seamos sinceros: estos (y muchos, muchos otros) intentos de intrusión no habrían funcionado si las Fuerzas Imperiales hubieran sabido algo sobre POLP y confianza cero. Desde el punto de vista del entretenimiento, menos mal que no lo sabían. Pero desde el punto de vista de la ciberseguridad, fue una torpeza asombrosa.
La lección aquí es que las organizaciones deben implementar tanto el POLP como la confianza cero, que se complementan entre sí para crear una base de ciberseguridad sólida y fiable. El POLP es una política según la cual los usuarios finales solo reciben el nivel de acceso que necesitan para realizar su trabajo, y nada más. Y el principio rector de la confianza cero es «no confiar nunca, verificar siempre» (es cierto que a Darth Vader le podría resultar incómodo el MFA, pero es un pequeño precio a pagar… salvo que encuentre perturbadora su falta de fe en su identidad, en cuyo caso, ¡corra!).
Lea nuestro nuevo informe técnico «7 victorias rápidas para la ciberseguridad en 2025» para obtener consejos y pasos sobre cómo establecer el POLP y la confianza cero en su organización.
5. Directivos: escuchen a su equipo de ciberseguridad
Durante «Una nueva esperanza», en respuesta a las preocupaciones sobre una posible vulnerabilidad de la Estrella de la Muerte, el almirante Motti proclama que «cualquier ataque de los rebeldes contra esta estación sería un gesto inútil, sin importar los datos técnicos que hayan obtenido. ¡Esta estación es ahora el poder supremo del universo! Sugiero que lo utilicemos». Como todos sabemos, esta confianza inquebrantable resultó ser espectacularmente fatal.
Lamentablemente, algunos directivos pueden reflejar el exceso de confianza del almirante Motti respecto a la postura de ciberseguridad de su organización. Creen que los datos y los dispositivos están seguros y protegidos, cuando en realidad existen numerosas vulnerabilidades que, gracias a la buena suerte y no a una estrategia inteligente, aún no han sido explotadas. Es decir, todavía no.
La lección aquí es que los directivos y otros responsables de la toma de decisiones de una organización deben escuchar a su equipo de ciberseguridad, atender sus advertencias y comprender que invertir inteligentemente en ciberseguridad no es un gasto. Al contrario, es una inversión que podría prevenir una brecha catastrófica (algo así como ser arrojado a un pozo de Sarlacc).
Sivan Tehila, miembro del consejo de Forbes, expresa así esta idea crucial: «Cambiar la mentalidad del sector, pasando de considerarla un centro de coste a una inversión estratégica, implica comprender que las inversiones en ciberseguridad pueden generar rendimientos positivos, tanto en términos financieros como en la protección de la reputación de marca, la confianza de los clientes y la propiedad intelectual. Al tratar la ciberseguridad como una inversión estratégica, las organizaciones asignan recursos de forma proactiva y priorizan iniciativas alineadas con sus objetivos empresariales globales. Integran la ciberseguridad en su planificación estratégica, sus procesos de toma de decisiones y sus marcos de gestión de riesgos».
6. Un buen trabajo en equipo marca la diferencia
Terminemos con una idea poderosa y una lección que aparece en absolutamente todas las producciones de Star Wars (sí, incluso en el entrañable especial navideño de los años 70). El trabajo en equipo marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. Piense en todos los personajes que unieron fuerzas para lograr algo extraordinario juntos: Luke y Han, el Mandaloriano y Grogu, Cassian y Jyn, y la lista continúa.
Las organizaciones deben asumir que la ciberseguridad es cuestión de trabajo en equipo, y no solo de tecnología. Obviamente, las herramientas, plataformas y sistemas adecuados son importantes. Pero aún más importante es un buen trabajo en equipo, y la capacidad de personas con distintos niveles de conocimiento y experiencia para comunicarse de forma eficaz y respetuosa, sin perder nunca de vista lo que realmente importa: reducir riesgos, bloquear amenazas y mantener a la organización segura y productiva a la vez. Como dicen los Mandalorianos: ¡ESTE ES EL CAMINO!
Sienta la Fuerza
¿Está de acuerdo con estas lecciones de ciberseguridad extraídas de Star Wars? ¿Cuál o cuáles cree que son las más importantes? ¿Y hay alguna otra lección que crea que debería formar parte de esta conversación? Sienta la Fuerza y deje su comentario a continuación.

Steven Lafortune

